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viernes, 16 de noviembre de 2012

Del cine al coche

Una primera cita, ¿Que puedes esperar de ella? ¿Habrá tema? ¿Le gustaré?. Son algunas de las preguntas mas típicas que cualquier persona se hace al tener un "primer acercamiento" con una persona por la que se siente atraído.

Una ducha para despejar el cuerpo y la mente suelen ser el paso previo para agradar, afeitarse, ropa acorde con la cita y el tema, preservativos y alguna golosina para endulzar los momentos mas intrigantes son algunas de las armas mas comunes para ligar o atraer a esa persona.

Bueno pues descritos los pasos previos nos ponemos en situación que va tocando.

Como hemos descrito vamos a tener una cita con una chica, esta la llamaremos Verónica  Vero para los colegas. Se conocieron como últimamente pasa en este mundo, la tecnología manda y probaron a quedar tras algunas tentativas previas por supuesto. El horno debía ir con el bollo calentito para que hubiera ganas de hincarle el diente.

Tras los arreglos previos a la cita y no sin antes realizar las tareas necesarias para arreglar nuestro cuerpo serrano nos citamos ambos en un lugar mas o menos publico donde poder tomar algo y charlar para empezar.

Ella vestida con pantalón y una camiseta de tirantes mostraba muy orgullosa dos buenas razones por las que pecar miles de veces con ella. No era demasiado alta, alrededor del 1,65, morena de pelo largo y ojos oscuros penetrantes donde caer seria perderse en el abismo del infinito. Sonriente, alegre, contenta, se presentaba nerviosa pero segura de si misma como si supiera que ya estaba todo hecho y que no tenia que haber pasos previos.

No teníamos una idea de que realizar esa tarde noche, solo conocíamos el final de la misma cita. Decidimos entrar al cine mientras charlábamos sobre nuestras vidas y nuestras "hazañas" sexuales así como de los trabajos que nos tenían mas bien aburridos.

La idea pareció cuajar y decidimos una película de miedo, no me asusto con facilidad y me río mas bien en esas pelis. Ella estaba de acuerdo y con unas palomitas y las entradas nos dispusimos a entrar.

Previamente ya habíamos tenido piropos mutuos, piques con la mirada, palabras punzantes en ambos sentidos. Teníamos ganas de probar el uno al otro y saber que se escondía tras las palabras y las caras ya conocidas.

Durante el comienzo de la película nos picamos mutuamente con caricias y miradas. Recorría sus piernas con delicadeza buscando ese punto entre placer y relajación sin dejar que se duerma. Su brazo quedo sobre mi como respuesta a que lo que estaba haciendo le encantaba y símbolo de ello era su relajación y sus continuos cruces de pierna. El efecto era el adecuado.

Su mirada me mataba a ciertos momentos y cuando se mordía el labio no podía resistir pensar en morderlos yo también  Eran carnosos, colorados, ardientes y palpitantes pedían también su ración de suavidad y dulzura. Su piel era muy suave, claramente cuidaba su cuerpo para momentos como este y ella también quería agradar. Varias veces probé el sabor de su piel con mordiscos tentadores, dulces, picantes, intentando mezclar esas sensaciones en su cuerpo.

Por fin tras titubeos suyos y míos me atreví a robarla un beso, un beso ardiente, carnoso. Sus labios se deshacían en los míos, nuestras lenguas al fin probaron de que estábamos hechos cada uno y tengo que decir que aquel beso me gustó demasiado. Aun recuerdo como me agarraba de la mano mientras seguíamos besándonos. No quería parar pero el sitio no dejaba para mucho mas pues estábamos rodeados.

Las luces ya se apagaron y pude empezar a ser algo mas travieso. Las caricias en las piernas y brazos se convirtieron en algo mas. Mis manos ya no se perdían en partes del cuerpo a la vista y sabia que ella quería que lo hiciera. Sentía como ella quería mas, quería estar mas encendida y perder el control. Mientras disimuladamente le metía mano bajo el pantalón ella colocaba sus piernas y caderas de manera que fuera menos vistoso para nuestros acompañantes cinefilos.

Tras algún dilema con la posición conseguí llegar a sus braguitas, o mas bien su tanga. Por el tacto debía ser de encaje, si que había sido previsora y pensó hasta en su ropa interior. Pude notar su humedad y ver su cara a la vez y quería comerme, estaba que se salia del sitio, si por ella hubiera sido en ese mismo sitio me hubiera desnudado y follado sin compasión.

Movía mis dedos mientras veíamos la película y cada vez me mojaba mas mis dedos y parte de la palma de mi mano. Cambiaba de postura para que la gente no se diera cuenta y fuera menos vistoso el asunto pero creo que mas de uno se dio cuenta por algún que otro jadeo de nuestra compañera de viaje llamada Vero.

Ella alguna vez me intentó agarrar y palpar mi erección pero no la dejaba, lo siento pero no soy tan bueno y me encanta masturbar a las mujeres, mucho mas incluso que follar porque luego se folla con mas intensidad. Sus besos subían de intensidad y alguna vez que otra metió ella su mano bajo su ropa para guiarme y poder tener mas espacio para moverme yo. Quería que la hiciera mía y la diera lo que deseaba.

Finalizada la película no dimos tiempo a mucho mas, buscamos rincones oscuros y solitarios para poder dar rienda suelta a lo que queríamos  Al final lo conseguimos y no tardo mucho en ponerse ella encima en señal de que lo quería todo y lo quería ya.

La ropa desapareció enseguida y dio paso a cuerpos desnudos y deseosos. Mientras nos besábamos desabrochaba su sujetador azul, precioso, dejando a la vista dos preciosos pechos donde su cumbre eran sus pezones adornados con dos piercings negros que aun me daban mas morbo. Los lamí  mordí  agarre, toque y pude hasta fotografiarlos mentalmente para no olvidar como eran. Redondos perfectos llenaban la mano y la boca y eran suaves y dulces como ella.

Ella estaba muy deseosa y no espero a masturbarme y darme preliminares a mi y directamente fue a que folláramos en esa misma postura. Ella misma se ocupo de introducirse mi pene en ella y lo primero fue un gemido que creo llevaba unas horas queriendo soltar. No me cansaba de verla botar encima de mi. Como la penetraba bombeando a veces hasta lo mas profundo de su sexo.

Los cristales ya empañados por el calor que desprendían nuestros cuerpos ocultaban nuestros lascivos actos en el asiento trasero de un coche. Ella quería llevar mas el dominio de la situación y cambio la postura. Apoyó la planta de sus pies sobre mis cuadriceps y se tumbó hacia la parte delantera del coche. Así podía ver mas claramente como entraba y salia de ella y como me mojaba mas el vientre con sus flujos.

Ella gemía y saltaba y yo no paraba de agarrarla de los pechos, la sujetaba de la cintura para que se moviera mejor y se cansara menos y prolongar esta imagen en mi mente por mucho tiempo. Mas de un grito se escapo de su garganta mostrando que estaba disfrutando plenamente.

 Pero no soy juguete y me gusta jugar así que me toco a mi follarla. Tumbada sobre el asiento coloco sus piernas sobre mi y comencé a penetrarla enérgicamente  tenia muchas ganas guardadas puesto que ella había sido la primera en tomar las riendas.

Sus palabras eran claras "Si, joder, follame mas así . Creo que eso motiva a cualquiera en situación y yo no seria menos. Los botes que el coche daba por culpa de mis frenéticos movimientos eran demasiado evidentes para cualquiera que pasara cerca, pero a mi no me importaba tenia que follar sin parar y darla un recuerdo de mi tan grato que quisiera repetirlo.

No paré de empujar hasta que la dije que llegaba, "si por favor, encima de mi". Saque mi miembro de ella y lance todo mi ardor sobre su vientre y pechos. Con que gran placer lo hice y lo que pudimos reír tras acabar comentando un poco lo que acabábamos de hacer.

Desnudos sobre los asientos traseros del coche con una manta nos cubríamos para no pasar frío  pero no era frío lo que teníamos  Aun ardíamos por dentro, aun estábamos sedientos el uno del otro. Varias miradas y palabras volvieron a encender ese punto de pasión para continuar.

Esta vez no queríamos penetraciones, y me explaye en masturbarla. Los labios de su sexo mojados por mi y por ella estaban muy calientes e hinchados por la situación y el placer. Llenos de sangre que palpitaba en ella. Su sexo amargo pero dulce a la vez era como un estimulante para el deseo sexual. Como un afrodisíaco que me calaba muy hondo y me hacia no parar en mis maniobras.

Mi lengua no paraba de lamerla y ella bajo sus manos para tocarse mientras la chupaba. La besaba en algunos descansos y mis dedos continuaban lo que ella quería  "Dios me encanta que me toques así , mis dedos se hundían en su sexo palpitante, mojado, hambriento de placer. No paraba y con cada gemido de ella se estremecía y cerraba las piernas en señal de que otro orgasmo había caído. Y aun quería mas.

Me quitó de estar encima suya y siguió en su mundo masturbándose pero me indico con una mirada y un gesto de su lengua lo que quería  Pronto bajo y se dispuso a probar mi miembro. Entonces fue cuando saco a relucir su manejo de la lengua y no solo para hablar. Era como si para ella fuera un chupa-chups y lamia dulcemente la punta de mi glande.

Me miro y volvió a hacer otro gesto en señal de que quería probar mi corrida. Me puse a ello y la tumbe mientras ambos nos masturbábamos mirándonos. Era como cuando ves pelis porno pero teniendo a la chica a 30 centímetros de ti y pudiendo follarla.

Casi estaba y así se lo hice saber, volvió a agacharse y tragarse completamente lo que en la boca tenia. Hacia tiempo no me corría así y con alguien succionando de mi, sin dejar gota. Nos volvimos a tumbar sudorosos el uno al lado del otro. Satisfechos, propusimos volver a quedar para probar mas y mejor pero esta vez en la cama.

3 comentarios:

Danielle dijo...

Ayyyyyyy mi escritor predilecto! (L)

PurpleBlacker dijo...

No tengo palabras para describir todas las emociones miebtras leia... Sencillamenre increible!

Malagueño Morboso dijo...

Escribes muy bien... muy creible y muy fácil de ponerse en tu piel.

Saludos desde www.malagasensual.blogspot.com

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